viernes, 22 de octubre de 2010

The Peruvian new left... ¿tanto así?

A veces la gente se afana. Más aun si se trata de reciclados izquierdistas o de ilusos jóvenes estudiantes universitarios (de barba y cabellera larga, ropa de mercado indio y asiduos a los programas de voluntariado). También se encuentran aquellos que en algún momento -no hace mucho- fueron liberales, pero que ahora han visto que jugando a pelearse con el Poder económico pueden obtener mayores réditos políticos de la masa popular dada la escasez relativa de este perfil (no son los típicos rojos quema-llanta ni los "moderados" amparados por el financiemiento internacional de las ONGs). Eso es populismo puro.

Ahora, ¿por qué digo que la gente se afana? Pues a veces uno tiene que escuchar muchas idioteces juntas y en verdad a uno no le dan ni tiempo para recuperarse de las continuas flagelaciones mentales que debemos sufrir en la tele y la radio (bueno, y en las columnas de los periódicos). Lo que más vergüenza da es cuando las sandeces provienen de "voces autorizadas".

Este techno despiadado de la sensación eslovena Umek puede servir para reajustar la noción de cordura de algunos "líderes" de opinión y "expertos".

Bueno, ahora sí explicaré por qué algunos despistados se afanan en vano. Sinceramente, pensar que el resultado de las presentes elecciones municipales (sea cual sea el ajustado resultado final) es un síntoma de que la izquierda en el Perú viene emergiendo no es tan descabellado. Pero, ¿equiparar a nuestra incipiente izquierda con la versión socialdemócrata chilena de la Concertación? ¡No pues! No way.

Tampoco es cierto que la peruana sea una izquierda similar a la de Brasil. Eso es falso. Regresando al caso chileno, es simple notar que las diferencias saltan a la luz. En Chile no importa si el Presidente es de izquierda, de derecha o de centro: la política económica se mantiene intacta. Intacta. Sí, ¡intacta! ¿Sucedería lo mismo en el Perú? ¿Acaso Fuerza Social, Tierra y Libertad, Patria Roja, el Partido Nacionalista, el Partido Socialista o el Partido Humanista firmarían nuevos TLCs, promoverían la aceleración de concesiones, se abrirían a nuevos mercados, flexibilizarían las leyes laborales, manejarían una prudencia fiscal, etc.? ¡Obviamente no! Bueno, eso es exactamente lo que la izquierda chilena hace.

Desde luego, no pretendo meter en un mismo saco a las agrupaciones políticas mencionadas en el párrafo anterior, nada que ver. Existen varias divergencias entre estas: Derechos Humanos, nivel de apertura económica, legitimidad de la democracia, posición frente a Cuba, posición frente a China, posición frente a Venezuela, posición frente a Bolivia, posición frente a las FARC, etc. Sin embargo, sí deberíamos estar de acuerdo que ninguna de éstas es lo decididamente liberal como para asemejarse en algo a la experiencia de la sólida izquierda en el país del sur.

Citamos a un desafortunado Sinesio López: Para la extrema derecha, el Perú será un paraíso cuando no haya izquierda ni centroizquierda. No. Simplemente no queremos que se retroceda lo conseguido durante años. No hay mejor política social que una buena política económica, decía Gonzales de Olarte (qué raro que lo esté citando jaja), y la política económica en el Perú es bastante buena.

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